Kansei y las emociones
Mayo 15, 2009 by noticias · Leave a Comment
Uno de los mas prestigiosos científicos actuales, el neurobiólogo y premio Príncipe de Asturias Antonio Damasio, llamaba la atención con su libro El error de Descartes sobre el lastre que arrastra la filosofía occidental desde que el gran matemático del S. XVII asentara su famosa dualidad cuerpo–mente. Desde entonces, se ha considerado que la razón debe estar alejada de la emotividad para ser tal. Está aceptado coloquialmente que “en las situaciones trascendentales hay que pensar con sangre fría”.
Para Damasio, nada de esto es real. Las emociones trabajan junto a la razón aportando los matices necesarios a cualquier decisión humana, fundamentos cercanos a los expresados por Goleman en su famoso ensayo sobre la inteligencia emocional.
Pero estas reflexiones hoy no son sólo disquisiciones filosóficas, si bien se encuentran en la base de los cambios de pensamiento que más influirán en los próximos años. Por el contrario, están traspasando el mundo académico adentrándose en la economía, las empresas y en cualquier otra faceta de la vida cotidiana. La gestión del talento, la gestión por competencias o la propia competitividad empresarial ya están afectadas; siendo factores claves para la salida de la crisis que nos ahoga.
Pero esta historia no es universal. La filosofía japonesa ha carecido de una figura como Descartes y siempre ha mantenido una fusión ancestral entre naturaleza y alma. En los años 70 del siglo pasado, un joven profesor, más tarde decano de la Universidad de Hiroshima, observó que determinados objetos generaban rechazo en muchas personas, a pesar de que eran adquiridos por su utilidad. Dedujo que si se esforzaba en entender los mecanismos emocionales que entran en juego en tales circunstancias, podría dar la vuelta al problema y crear cosas más cercanas a las expectativas reales de las personas, aventajando así a la empresa rival. De este modo, nacía la ingeniería emocional o Kansei; y su fundador, Mitsuo Nagamachi, se convertía en uno de los principales artífices del éxito mundial de la industria japonesa.
No sólo era cuestión de deseos. Este enfoque emocional de la ingeniería (Kansei significa sensación sensibilidad) trabaja en la identificación de las necesidades no cubiertas de las personas, con la convicción de que las emociones juegan un papel esencial en la identificación-cobertura de las mismas y que, por tanto, están en la base de la mejora de la competitividad empresarial.
Nagamachi fue el diseñador del descapotable más vendido de la historia: el Mazda Mx5. Además, creó la primera videocámara que rotaba sobre sí misma, y el primer wonderbra. En su reciente visita a Málaga ha propuesto que el I2BC se convierta en el mayor referente europeo de su ingeniería emocional. Esperamos responder a su confianza.
Artículo original: tribuna-14-may-09
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Los procesos de innovación se abren a la participación ciudadana
Mayo 5, 2009 by noticias · Leave a Comment
Las estrategias en el diseño de productos y soluciones buscan un papel activo
y crítico del usuario para conseguir que la I+D+i dé respuesta a problemas reales
Ramiro Navarro
Los procesos de innovación están replanteando su metodología, cogiendo nuevos rumbos basados en la búsqueda de soluciones a las necesidades cotidianas de las personas a partir del conocimiento y la tecnología disponibles. Esta filosofía persigue una participación activa de los usuarios mediante proyectos de innovación abiertos,que produzcan un beneficio o una solución directa a los problemas concretos planteados. Esa es la metodología que promueve el Instituto de Innovación para el Bienestar Ciudadano (I2BC), que ha sido anfitrión del I Encuentro Internacional de Innovación Liderada por las Personas.
Según explica Julio Lorca, director del I2BC, empresas e instituciones lastran problemas a la hora de orientar el desarrollo de productos y soluciones. Solo un 15% de los trabajos de I+D+i llegan al mercado, y de ellos solo el 18% retorna las inversiones realizadas.
¿Cómo mejorar ese proceso?. “La idea es acercar los productos a las necesidades reales de la población, ahí reside el potencial de la innovación liderada por las personas. Para ello, es importante contar con herramientas que acerquen las necesidades de los ciudadanos al resultado de los avances”, explica. En ese proceso, aplicable a un sinfín de proyectos de índole socio sanitaria, los expertos comienzan a tener claro algunos factores sobre los que debe pivotar el proceso de innovación. Debe estar basado en necesidades reales, responder a principios de ergonomía, garantizar elementos de seguridad y poder dar respuestas a cuestiones emocionales.
La reunión celebrada estos días en Málaga ha contado con varios expertos en muchas de estas ideas. Entre ellos, Mitsuo Nagamachi, de la Universidad de Kyushu, en Japón. El és el padre de la ingeniería Kansei, basada en sentimiento psicológico de un consumidor y en las variables emocionales del desarrollo de productos y servicios. Este encuentro ha servido de plataforma para afianzar las relaciones entre el I2BC e instituciones japonesas para llevar a cabo acuerdos de colaboración.
En una nueva filosofía de la innovación en las que son las personas las que definen sus necesidades como punto de partida a los proyectos, no podía faltar el papel de las redes sociales, “que aportarán información clave”. La innovación ciudadana predica el empowerment, que en una traducción libre apuntaría hacia la emancipación.
Según Lorca, todas estas teorías son difíciles de asumir por las empresas. “Por ello es clave el desarrollo de espacios sociales de innovación, espacios para acercarnos a la realidad de los ciudadanos y trasladar a las administraciones y empresas el análisis de esas necesidades”, afirma.
Artículo original: i2bc-grupo_joly
Málaga aspira a ser referente de la ingeniería Kansei en Europa
Mayo 4, 2009 by noticias · Leave a Comment
El Instituto de Innovación para el Bienestar Ciudadano podría acoger el laboratorio que teste sus productos
M. D. T.
| MÁLAGA
La propuesta podría ser subvencionada económicamente por el Gobierno japonés
Málaga aspira a ser referente en Europa de la ingeniería Kansei. La visita de Mitsuo Nagamashi a la capital cuenta con un doble motivo. Además de participar en el I Encuentro Internacional sobre Innovación liderada por Personas, organizado por el Instituto de Innovación para el Bienestar Ciudadano (I2 BC), con sede en el PTA, el famoso diseñador japonés negocia que dicho centro se convierta en sede y referente de la ingeniería Kansei para Europa. Nagamashi confirmó tal propósito a este periódico y mostró su interés porque la ingeniería Kansei sea enseñada a estudiantes universitarios en Málaga para que puedan utilizar sus métodos en su futuro profesional.
El acuerdo significaría un gran empuje para el recién creado instituto andaluz. La propuesta de Nagamashi supondría que el I2 BC fuera la sede del laboratorio que teste los productos y servicios que se realicen bajo el sistema de la ingeniería Kansei en Europa, según dijo el propio diseñador.
Julio Lorca, director del instituto, explicó que al ser la ingeniería Kansei una política del estado japonés, su gobierno podría subvencionar económicamente la construcción e instalación del laboratorio.
Apoyo de empresas
Además, Mitsuo Nagamashi se ha comprometido a conseguir que la red de empresas que utilizan su sistema de ingeniería «apoyen a Málaga para aplicar la tecnología Kansei», según aseguró el profesor y diseñador.
La elección del Instituto de Innovación para el Bienestar Ciudadano de este proyecto tiene mucho que ver con la filosofía por la que se creó esta fundación privada sin ánimo de lucro en 2006. El I2 BC es fruto del acuerdo entre la Consejería de Innovación, la Universidad Internacional de Andalucía y la empresa Vodafone España, los tres patronos de la fundación, abierta a nuevos socios. La institución se financia con los proyectos que realiza mediante concurso público para otros organismos, casi siempre europeos, o empresas.
Julio Lorca recuerda que la principal función del instituto es la de revisar las relaciones entre los cambios tecnológicos de la nueva era y los ciudadanos, primando siempre el interés de estos. Debe vigilar en qué medida las nuevas tecnologías cumplen las necesidades de los usuarios y también cómo influyen en el desarrollo económico y que este sea sostenible. «Lo importante son las personas», subraya Lorca.
En este cometido, Lorca señala que es muy importante tener en cuenta el fenómeno del empoderamiento (del inglés ‘enpowerment’), o el nuevo poder de influencia del ciudadano a través de Internet (redes sociales, sms en convocatorias…). Una de las conclusiones del encuentro celebrado en Málaga es que este término debe traducirse por ‘emancipación’.
Trabajadores
En el instituto trabajan actualmente 75 personas, 25 tecnólogos y el resto de profesiones humanísticas, desde trabajadores sociales a médicos. Julio Lorca subraya que el espíritu del instituto concilia perfectamente con el de la ingeniería Kansei, de ahí el interés por que sea una realidad la propuesta de Mitsuo Nagamashi.
Actualmente el instituto construye una gran sede en el PTA, lo que facilitaría la instalación del futuro laboratorio Kansei, sugiere Lorca sin ocultar el entusiasmo por la idea.
Fuente: diario SUR
Artículo en pdf:i2bc-nagamachi1
Las cosas que emocionan
Mayo 4, 2009 by noticias · Leave a Comment
Fue el primero en aplicar las sensaciones humanas al diseño de objetos. Mitsuo Nagamashi, inventor de la ingeniería Kansei, es uno de los artífices del éxito de la industria nipona
MARÍA DOLORES TORTOSA
| MÁLAGA
Sus creaciones abarcan desde ropa interior hasta componentes para vehículos
El Gobierno de Japón ha adoptado Kansei como estrategia o política de estado
¿Alguien sabe por qué el Iphone de Apple es hoy uno de los más vendidos en el mercado? El ingeniero Mitsuo Nagamashi (Kobe, 1937) lo sabe. Nadie imaginaría al ver caminar a este viejo profesor con su mochila al hombro entre jóvenes por el Parque Tecnológico de Málaga, donde ha impartido un curso, que él es el inventor de una de las tecnologías con más escuela en el diseño industrial. Él no diseñó el Iphone, pero Apple es una de las muchas empresas que desde hace años utilizan la ingeniería que este hombre bajito que camina rápido como un gorrión inventó en 1970. Se llama Kansei, que en japonés significa ’sensación’ y ’sensibilidad’, y supuso un revulsivo en la industria japonesa y es, en parte, artífice de su éxito mundial. Con él acabó la industria de masas y empezó la individualizada.
Nagamashi era profesor en la Universidad de Hiroshima cuando se dio cuenta de que muchos objetos enfadaban a la gente. Su intuición no le falló y su imaginación apoyada en sus conocimientos de ingeniería y la milenaria cultura japonesa tampoco. El ingeniero y profesor emérito de varias universidades explica lo que significa Kansei y por qué lo inventó. «Es una ingeniería con enfoque emocional», resume. Pero abunda luego: cuando una empresa intenta tener beneficios le debe importar los sentimientos de sus clientes, porque estos antes de comprar tienen expectativas de lo que quieren. «Esto se puede hacer desde la ingeniería». Él lo hizo. Fraguó una metodología de desarrollo ergonómico basada en trasladar y plasmar las percepciones, sensaciones y gustos del consumidor en los elementos de diseño que componen un producto. Es decir, empezó a diseñar objetos que produjeran sensaciones placenteras al usarlos.
Abajo el congelador
Por ejemplo, Nagamashi se percató de que las mujeres japonesas detestaban que los congeladores de la nevera estuvieran en la parte superior. Ya saben entonces quién realizó el primer diseño de un frigorífico con el congelador en la parte baja. Fue en 1979 y lo inventó para la multinacional Sharp. Luego ha sido copiado por otras. Para esta misma empresa japonesa ideó una videocámara en 1980 que fue la primera en rotar 315 grados. Aplicó un principio de ergonomía física para que el cámara «no tuviera que doblarse al realizar las tomas».
La ingeniería Kansei es aplicada a todas las disciplinas de diseño. Sus trabajos son innumerables y tocan todos los campos, desde envases para medicamentos, cremas de belleza, gel de baño o muebles, hasta componentes para vehículos. Es en este campo donde adquirió más fama, ya que ha llegado a trabajar para las grandes compañías de automóviles como Nissan, Mazda, Volvo y Mitsubishi, ideando interiores sencillos y de manejo fácil donde el confort primara sobre el lujo, o motores innovadores, como el híbrido de Nissan datado en 1995.
Revolucionario fue el coche Mazda Mx5, el ‘roadster’ o descapotable más vendidos de la historia del automóvil. El director general de la compañía le invitó a que implementara la ingeniería Kansei en uno de sus vehículos. Con libreta y cámara de fotos en mano se dedicó durante varios días a entrevistar a los jóvenes sobre lo que buscaban en un coche. Eran los años ochenta. «Supe que lo que a los jóvenes les gusta sobre todo es que el coche acelere rápido. Por ello decidí cambiar la ingeniería del motor». El modelo salió al mercado en 1987 y no sólo aceleraba más que ninguno al arrancar, sino que su diseño exterior e interior cautivó a los jóvenes y a los no tanto. «Lo diseñé todo, desde la carrocería, los asientos, el salpicadero y el volante, además del motor», detalla inevitablemente satisfecho.
Como satisfechos dice que deben sentirse las personas que adquieren cualquier objeto. Cuando la empresa Wacoal le encargó a principios de los noventa el diseño de un sujetador, investigó hasta conocer que a las mujeres japonesas les gustaba y les hacía más felices que el pecho quedara levantado y simétrico. Pero no fue sólo a las chicas japonesas. Sus dos modelos de 1992 y 1993 fueron precedentes del famoso Wonderbra de 1994, que dio al traste con la moda de pechos planos y ‘hippies’ (sin sujetador) de los ochenta. Sonríe abiertamente al explicar cómo diseñó el sujetador y luego añade que también inventó unas bragas que realzan el trasero.
La técnica Kansei se aplica igualmente a objetos menos frívolos. El profesor se extiende al detallar las razones por las que llegó a diseñar el colchón Luckmatair (Panasonic). «Está pensado para prevenir las escaras, una enfermedad que aqueja a las personas que deben estar mucho tiempo acostadas». Se refiere a esas úlceras tan difíciles de curar de personas encamadas largo tiempo. «Visité hospitales y deduje que por el material del colchón, el peso del paciente y la presión, se producían las escaras». La solución llegó después de seis meses de estudio: un colchón de poliéster de tres dimensiones que amortigua la presión del cuerpo y alivia la circulación sanguínea. Con este mismo material diseñó asientos para trenes y para sillas de ruedas.
Retrete inclinado
Uno de sus proyectos últimos es un retrete ergonómico en tres dimensiones, con una inclinación de 30 grados y que incluye brazos. Data de 2005 y está pensado sobre todo para personas mayores. «¡Ah!, y ahorra agua», apostilla Nagamashi.
Tal como Nagamashi lo explica, la ingeniería Kansei parece cosa fácil, pero en realidad su metodología es compleja. Tarda un año, por ejemplo, en diseñar un vehículo. Casar las emociones de los consumidores con el objeto requiere del concurso de ingenieros, matemáticos, físicos e informáticos. Incluso para algo tan sencillo como la apariencia de una lata de cerveza, o envoltorios medicinales que resulten atractivos e interesantes y con mensajes claros sobre su uso, se requiere un minucioso encaje de datos en el ordenador antes de que surja el diseño definitivo.
Nagamashi es toda una institución en Japón, cuyo gobierno ha adoptado la ingeniería Kansei como una estrategia o política de estado, no sólo para el país, sino también para ser exportada. Julio Lorca, director del Instituto de Innovación para el Bienestar Ciudadano, con sede en el PTA, y anfitrión esta semana de Nagamashi, explica que el inventor de la ingeniería Kansei ha sido «el artífice de todo el diseño al que se debe parte del éxito a escala mundial de la industria japonesa de los treinta últimos años».
La ingeniería Kansei cuenta ya con más de 2.000 seguidores en el mundo. El ejemplo de Apple, multinacional que aplica su técnica, es el más sonado. La Sociedad Kansei, fundada por el profesor Nagamashi, dispone hasta ahora de 1.200 personas afiliadas. La red crece a medida que la industria se percata de que los clientes no sólo siempre tienen razón, sino también sentimientos
Artículo original: diario SUR
Arículo en pdf: i2bc-nagamachi





